“Como ya lo he destacado, mi pintura es de inspiración nórdica.
Esta elección no es en ningún caso, restrictiva en relación al Sur, por cierto, más alegre y luminoso, pero también, menos místico y menos nostálgico.
Me gusta en este mundo del norte, su cultura, su historia, sus leyendas donde lo natural cohabita con lo sobrenatural.
Me siento impregnado por sus amplitudes calmas y misteriosas que son para mí, una fuente inagotable de inspiración".
El cuadro “Vlaandern” es un homenaje al país donde nací. Relata, a través de sus formas y sus tintes, la simbiosis que siento con ese país llano donde la mirada se pierde en el infinito y donde el alma planea más allá del horizonte.
El norte permanece como la cuna de leyendas y del romanticismo. . Este mundo misterioso – siempre presente en los espíritus, mismo si no siempre se reconoce – corresponde a una época donde los sentimientos y el honor han sido elevados a lo sublime, donde las aspiraciones del hombre eran la búsqueda del absoluto.